La actividad del Ibiza deja el campo y pasa a los juzgados
23 Enero 2010 | Por Editor | Categoria: Futbol, General
A partir de ahora las noticias del Ibiza vendrán relacionadas con la Justicia y no con el fútbol como sería de desear. Acabada la actividad deportiva, cortada de raíz por unos jugadores que han dicho basta tras aguantar estoicamente desde el 2 de julio de 2009, le toca a la Justicia dictar sentencia en un farragoso proceso en el que todos perderán. Unos más que otros, pero no ganará nadie.
Una escueta nota, tres líneas, con el membrete del club paraliza la actividad deportiva del club. La firma corresponde a La Plantilla, o lo que es lo mismo, Ondina, Andrea Iván, Pietro Somma, Iñaki Valencia y José Luis. Esa es la totalidad de la plantilla del Ibiza que el domingo obviará su presencia en Sant Antoni para jugar ante el Luchador.
Tras la decepción, no más pequeña por esperada, a los jugadores les quedan pocas cosas por hacer. Lo primero irse a su casa. Lo segundo intentar conseguir la carta de libertad para poder jugar en otro equipo, cuestión complicada si la firma de Schipani-Stinà, una especie de Bonnie&Clyde de fútbol de saldo, no se estampa en la correspondiente documentación.
La tercera cosa es la más complicada: la reclamación judicial de las cantidades pendientes de pago. Algunos de los jugadores tienen puesto su caso en manos de sus abogados. El futuro de la reclamación no es halagüeño por múltiples razones a saber: Stinà carece de bienes, no tiene patrimonio alguno y sí una colección de deudas en Italia, como otras cosas que no vienen sino a jalonar un oscuro pasado.
Al no existir contratos profesionales, la Federacion poco puede hacer y como los contratos existentes son inexactos, el jugador puede ganar poco o nada en caso de prosperar una reclamación que se dilatará en el tiempo. Porque los contratos reales dicen, por ejemplo, que un jugador percibirá por temporada seis mil euros, y eso recoge el contrato y eso es lo que se puede reclamar, porque el resto de las percepciones eran en dinero sin justificar, dinero B o negro, a elegir. De esta manera y por este sistema los jugadores tenían acuerdos con Stinà por importes de más de cuarenta mil euros por temporada. Todo de palabra, por escrito, nada.
Próximamente la Justicia reclamará la presencia del Ibiza en los juzgados para ver los juicios por las denuncias de los jugadores de la pasada temporada.
Stiná, ni palabras, ni hechos. Nada.
Se acabó el fútbol.
Una escueta nota, tres líneas, con el membrete del club paraliza la actividad deportiva del club. La firma corresponde a La Plantilla, o lo que es lo mismo, Ondina, Andrea Iván, Pietro Somma, Iñaki Valencia y José Luis. Esa es la totalidad de la plantilla del Ibiza que el domingo obviará su presencia en Sant Antoni para jugar ante el Luchador.
Tras la decepción, no más pequeña por esperada, a los jugadores les quedan pocas cosas por hacer. Lo primero irse a su casa. Lo segundo intentar conseguir la carta de libertad para poder jugar en otro equipo, cuestión complicada si la firma de Schipani-Stinà, una especie de Bonnie&Clyde de fútbol de saldo, no se estampa en la correspondiente documentación.
La tercera cosa es la más complicada: la reclamación judicial de las cantidades pendientes de pago. Algunos de los jugadores tienen puesto su caso en manos de sus abogados. El futuro de la reclamación no es halagüeño por múltiples razones a saber: Stinà carece de bienes, no tiene patrimonio alguno y sí una colección de deudas en Italia, como otras cosas que no vienen sino a jalonar un oscuro pasado.
Al no existir contratos profesionales, la Federacion poco puede hacer y como los contratos existentes son inexactos, el jugador puede ganar poco o nada en caso de prosperar una reclamación que se dilatará en el tiempo. Porque los contratos reales dicen, por ejemplo, que un jugador percibirá por temporada seis mil euros, y eso recoge el contrato y eso es lo que se puede reclamar, porque el resto de las percepciones eran en dinero sin justificar, dinero B o negro, a elegir. De esta manera y por este sistema los jugadores tenían acuerdos con Stinà por importes de más de cuarenta mil euros por temporada. Todo de palabra, por escrito, nada.
Próximamente la Justicia reclamará la presencia del Ibiza en los juzgados para ver los juicios por las denuncias de los jugadores de la pasada temporada.
Stiná, ni palabras, ni hechos. Nada.
Se acabó el fútbol.
Juanjo F. de Oviedo
Informa: DeporteBalear.com. Fuente: futbolpitiusoibiza.com

![Comunicado[1]](http://www.deportebalear.com/wp-content/uploads/2010/01/Comunicado1-238x300.jpg)




