ALGO MAS QUE UNA SUPERCOPA EN EL R.MADRID-ATCO.MADRID

19 agosto 2014 | Por | Categoria: -Portada, 1ª División, Futbol, General

Ineditos en la rivalidad de la Supercopa

Por Lisboa, este agosto, aún se ven madridistas felices y atléticos que tratan de olvidar. Han pasado 86 días desde la final de la Champions, algo más de doce semanas, algo menos de tres meses. Lo que cabe en un verano. Hoy se reanuda el combate sin que nadie le dedique demasiado tiempo a la palabra “revancha”, ya tendremos tiempo de desgastarla, de borrarle las aristas. La venganza (la revancha gourmet) es un plato que se sirve frío, como la vichyssoise, y la Champions todavía quema al acercar los labios.

PRIMER DERBI TRAS LA FINAL DEL 24-M.

Real Madrid y Atleti se ven las caras por primera vez desde aquella apasionante final de Lisboa celebrada el 24 de mayo (4-1). El gol agónico de Ramos equilibró el de Godín. En la prórroga el equipo de Ancelotti forjó la Décima con los goles de Bale, Marcelo y Cristiano. El Atleti tendrá 180 minutos para poder consumar la revancha… o volver a maldecir su infortunio. | Jesús Aguilera

Lo de esta noche (y madrugada) no es ni podrá ser una revancha. La Supercopa, en sus versiones nacionales o europeas, es un regalo para los aficionados en bañador y los operadores televisivos con corbata, pero carece de sustancia, de implicaciones, diría, incluso, que de consecuencias. La prueba es que la última edición la ganó el Barça, el del Tata Martino, no sé si lo recuerdan.

Si a los entrenadores les gusta poco la Supercopa, concretamente la española (crápula en los horarios y glotona en el doble partido), es porque somete a equipos en pruebas a exámenes de primer nivel. Simeone se manifestó en la previa en este sentido. Aunque los resultados del Atlético en la pretemporada han sido esperanzadores (tres empates, cuatro victorias y un Carranza), la reconstrucción precisa de tiempo y, sobre todo, de paciencia. Afligirse ahora por un mal viaje contra el Madrid será tan absurdo como inevitable.

Pese a los altibajos del Madrid en la pretemporada (sólo ganó la Supercopa, lo que había que ganar), Ancelotti no tiene entre sus problemas el de la reconstrucción. Su reto es bien diferente: colocar unas guindas sobre otras. A la plantilla campeona de Europa, el Madrid le ha añadido Kroos y James, refuerzos, especialmente el del colombiano, que obligan al malabarismo táctico. En este último caso, la situación de Di María no ayuda a clarificar el panorama. Da la sensación de que Ancelotti no quiere desprenderse del argentino y la confusión ha crecido después de observar el rendimiento del Fideo contra la Fiorentina, excelente en el despliegue y la verticalidad (como suele, por otra parte).

Esa parece la única duda del italiano, entre cuyas creaciones más personales está, no lo olvidemos, la reconversión de Di María en centrocampista casi disciplinado. Dicho esto, no nos engañemos; a favor de James Rodríguez juega casi todo: su debut en el Bernabéu, la expectación de Colombia y la presencia en el palco de Florentino, nuevo cónsul cafetero.

Claves. Hay otras decisiones que esperamos con interés, una vez confirmada la titularidad de Casillas. El compañero de Kroos en el medio (Xabi o Modric) nos dirá mucho sobre el planteamiento inicial del técnico. Quizá la descompensación que provoca alinear a cuatro atacantes (James, Bale, Cristiano y Benzema) se corrija mejor con el vasco. De Kroos, qué decir. Iluminará el Bernabéu y dará sombra (tenebrosa) a Guardiola.

Simeone también tiene incógnitas. La primera, la más obvia, la despejó él mismo: jugará Moyá (Oblak está renqueante). Más difícil es adivinar quién formará en el lateral izquierdo, Siqueira (muy ofensivo) o Ansaldi (muy argentino). En el mediocampo formarán Mario y Gabi con la sagrada misión de salvaguardar la esencia del cholismo. Más arriba, la posición de Griezmann, más o menos próximo a Mandzukic, es otro asunto por resolver.

Así pinta. Pero quede claro que no es revancha. Es pelea eterna. Y más allá.

Juanma Trueba / Diario as

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