El hijo del jugador de ElPozo Miguelín nace en Nochebuena

26 diciembre 2016 | Por | Categoria: -Portada, Futbol, Futbol Sala, General, Presentaciones
El pequeño Didier

El pequeño Didier

Tanto el pequeño Didier como su madre, Tamara, se encuentran en buen estado de salud.

La cena de Nochebuena no es cosa de una noche. Conlleva días de preparativos, de compras y horas en la cocina. Todo para que la velada se ajuste al guión preestablecido con precisión quirúrgica. Nada puede salir mal y, de repente, contracción. Un nuevo invitado.

Todos los años, en la noche del 24 al 25 de diciembre, los hospitales de la Región viven Nochebuenas improvisadas. Sobre platos de plástico, con apenas algo de picar y muchos nervios, futuros o recientes padres aparcan la cubertería fina en pos de una nueva vida. Y es que, mientras la cena se enfría en casa, el paritorio y un bebé roban la atención que durante días ha acaparado la Navidad y sus preparativos.

De esta guisa vivió esta entrañable fiesta el jugador de ElPozo Miguel Sayago, ‘Miguelín’, que desde las seis de la tarde del sábado permaneció encerrado en el Hospital Virgen de la Arrixaca a la espera de su «mejor regalo» para estas fiestas.

Apenas unas horas antes, todo estaba preparado en la casa del futbolista mallorquín para la cena de Nochevieja. Su mujer, Tamara, salía de cuentas el día 30, «pero todavía no había tenido ningún síntoma» que pusiera a la joven pareja en alerta. Sin embargo, «fue levantarse de la siesta, con dolores, y venirnos para aquí», explicada este domingo Miguelín a LA OPINIÓN todavía en la Arrixaca y después de un largo aunque «feliz» día de Navidad.

Casi seis horas más tarde, y después de una cena improvisada junto a su suegra en el mismo hospital, nacía Didier, que apuró el día 24 hasta casi el advenimiento de la Navidad (23.50 horas). Con 3,290 kilos, el pequeño llegaba al mundo en uno de esos días de los que nadie olvida; y menos su padre, quien agradeció en palabras a esta Redacción «la increíble labor y el trato recibido por las enfermeras, matronas y todo el personal del hospital», encargado no solo de ayudar a su mujer a alumbrar al primer hijo de la pareja, sino también preparar una cena humilde, aunque «muy especial», para el ala del conjunto murciano y la madre de Tamara.

Pero, por su puesto, esta no fue la única ´Nochebuena´ que tuvieron que asistir los trabajadores del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca. Casi dos horas después del nacimiento de Didier, veía la luz en el centro médico de El Palmar la primera niña de esta Navidad en la Región de Murcia. La pequeña –cuyo nombre no ha trascendido– pesó 3,640 kilos y este domingo permanecía en su habitación de la Arrixaca junto a sus padres.

Algo menos madrugadora –aunque lo justo para ser la más tempranera de este 25 de diciembre en Cartagena– fue Rim, que llegó al mundo a las cinco de la madrugada en el Hospital Santa Lucía de la ciudad portuaria.

la Opinion de Murcia

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