Los hermanos García, dos árbitros camino del juzgado

3 marzo 2010 | Por Redacción | Categoria: Denuncias, Fútbol
  • Ambos denunciaron en Lepe los insultos de los aficionados.
  • «Me voy a cagar en tus muertos y en los de toda su familia».

Es una historia de Lepe, «pero no tiene ni pizca de gracia», avisan los protagonistas. Hay un niño de ocho años en el campo de fútbol cogido a la mano de su padre, cuyo estado mental provoca dudas a tenor de la frase que escupe: «Me voy a cagar en tus muertos y en los de toda su familia, te voy a cortar la cabeza y jugaré al fútbol con ella».

El concierto se multiplica por seis bocas y prolonga durante 45 minutos. A medio metro, el asistente de fútbol regional Leoncio García (Lepe, 29 años), que ese domingo cobrará 18 euros por ayudar al árbitro principal, aguanta, aguanta, aguanta. Tres puñetazos rozan su cara.

El aguante de uno tiene un límite, ¿qué derecho tienen a hacerte pasar por ese infierno?Concluye la primera parte, empieza la segunda. El coro se ha mudado a la otra banda y cambia de repertorio: «Te vamos a matar de un estacazo».

Medio metro más allá, el asistente Daniel García (Lepe, 33 años), que empezó a pitar por consejo de su hermano Leoncio, aguanta, aguanta y… enseña el camino a otros compañeros, al gremio arbitral que no sale escoltado del campo, que se marcha a mitad del partido porque están quemando su coche o que lo termina conmocionado en el suelo tras ser pateado por dos o tres jugadores. Sí, eso pasa, allí donde no hay cámaras, vídeos ni ‘pay per views’.

«Llamé a la Guardia Civil y puse una denuncia. Uno de los aficionados fue identificado y supongo que ahora iremos a juicio», habla Daniel desde su domicilio, quitándose mérito por sentar un precedente: «El aguante de uno tiene un límite, ¿qué derecho tienen a hacerte pasar por ese infierno?» se pregunta. Su denunciado le respondió aquel 21 de febrero de 2010: «Menos a pegarte, tengo derecho a decirte de todo porque he pagado la entrada», le soltó.

Su hermano Leoncio visitó la comisaría unos meses antes. «Un tipo que se hizo pasar por periodista estuvo los 90 minutos amenazándome de muerte en cuanto saliera del campo, así que le denuncié».

«La mayoría son personas agradables»

¿Quién paga su entrada para entrar en un campo de fútbol y soltar basura por la boca? «Es gente que viene a desahogarse, gente enferma que en su casa tendrán algún tipo de problema», dice Leoncio, para especificar después: «Por suerte no hay muchos así, porque la mayoría de los espectadores son personas agradables y educadas que protestan, sí, pero no como locos».

Es gente que viene a desahogarse, gente enferma que en su casa tendrán algún tipo de problema

¿Y merece la pena cobrar 15 euros para ‘esto’? Retoma Daniel: «Eso me lo pregunto yo muchas veces. No vivo del arbitraje y cuando pasan estas cosas uno llega a casa deprimido y lo pagas con la familia, cuando te has metido en el arbitraje sólo por hobby. No, no sé si merecerá la pena».

Ninguno de los dos hermanos denunciantes aguarda con esperanza la sentencia: «No queremos dinero ni nada por el estilo. Sólo que a esta gente les prohiban entrar a campos de fútbol. Qué les pongan con las cabras o las vacas, donde estarán mejor».

Informa: Deporte Balear fuente:  20minutos

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